sábado, 22 de enero de 2022

Convocatoria al 8. Certamen Internacional de Siglema 575 "Di lo que quieres decir" 2022

 8. CERTAMEN INTERNACIONAL

DE SIGLEMA 575 “DI LO QUE QUIERES DECIR” 2022

DE SCRIBA NYC

 

Scriba NYC Soluciones Lingüísticas Integradas convoca al 8. Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2022. 

 

Bases: 

1- Podrán participar todas las personas mayores de 16 años, sin importar su lugar de residencia ni su nacionalidad, a excepción del ganador del primer premio del certamen del año anterior. 

2- Los siglemas 575 deberán estar escritos en castellano y cumplir con las características que los definen. Estas se encuentran en: http://siglema575.blogspot.com/2014/12/siglema-575.html y http://patriciaschaeferroder.blogspot.com/2011/11/siglema-575.html.

3- La temática es libre. 

4- Cada participante podrá enviar un máximo de tres (3) siglemas. 

5- Las participaciones se enviarán por correo electrónico a la siguiente dirección: certamen@scribanyc.com. En el título del mensaje deberá decir “Certamen Siglema 575”. En el cuerpo del mensaje deberán consignarse los datos del participante (nombre y apellido, fecha de nacimiento, país de residencia, dirección física, correo-e, teléfono) y una nota autorizando a Scriba NYC para publicar los siglemas participantes en el blog de Internet http://siglema575.blogspot.com/ con el fin de difundir las obras de los concursantes, así como también en el libro de la antología del certamen, en caso de que resultaran escogidas. Los siglemas deberán estar anexos al mensaje en formato Word (.doc o .docx), cada uno en documento aparte que llevará el título del siglema, sin ninguna otra identificación. 

6- Los participantes retendrán los derechos sobre sus obras. 

7- El primer premio consistirá de una fotografía original autografiada de la colección “Encanto” del artista Jorge Muñoz valorada en US $200.00 o su equivalente, un ejemplar de la antología y diploma. El segundo y tercer premio consistirá cada uno de un ejemplar de la antología y diploma. Las menciones especiales recibirán un diploma. 

8- La fecha límite de recepción de las obras es el 31 de mayo de 2022 a las 11:59 pm, hora de Puerto Rico. 

9- Se publicará un libro antológico del certamen con siglemas escogidos por el jurado. 

10- El jurado internacional estará compuesto por personas de la literatura y se dará a conocer en la ceremonia de premiación. Dicho evento tendrá lugar en San Juan, Puerto Rico durante el mes de noviembre de 2022. 

11- Ninguno de los premios podrá declararse desierto. El fallo del jurado será inapelable. 

12- La participación en el certamen implica la total aceptación de las bases. 


domingo, 7 de noviembre de 2021

Laudo y premiación del 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021

Estimados participantes del certamen y público general: 

 
Scriba NYC Soluciones Lingüísticas Integradas, organizadora del 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021, mediante la presente hace del conocimiento público el Laudo del 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021. 
  
El siglema 575 es una forma poética que nos lleva a descubrir la esencia de aquello que nos inspira, animándonos a vivir nuestra libertad creadora sin obligarnos a seguir un estilo poético particular. Un siglema 575 es un poema que se escribe en base a las letras de las palabras que definen su tema y que constituyen su título, que queda representado en mayúsculas, como una especie de acrónimo.
 
El 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021 fue un punto de encuentro para poetas de veintiún países de América y Europa, quienes se atrevieron a decir lo que querían decir. Escritores de Puerto Rico, México, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Argentina, España, Chile, Perú, Ecuador, Cuba, Guatemala, Uruguay, Bolivia, Brasil, Canadá, Francia, Italia, El Salvador, Reino Unido y Alemania aceptaron el reto de crear siglemas 575, enviando 441 participaciones.
 
La recepción de las participaciones fue por correo electrónico. Al recibir cada entrada, se le asignó un número para identificarla y se envió a los jurados la lista de participaciones con los números, sin los nombres ni la proveniencia de los autores. De esta manera, los jurados no pudieron saber de quién era cada participación, garantizando el anonimato de los concursantes.
 
El jurado evaluador del 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021 estuvo compuesto por cuatro amantes de las letras de tres países: Cinthya Tarazona Palacios (Perú), ganadora del segundo premio del 5to. Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2019; comunicadora social, editora y post productora periodística, apasionada de la escritura poética; Samar De Ruis (Puerto Rico), Cofundadora del grupo literario Cómplices en la Palabra y autora del poemario místico El perfume de Su luz; Anahí Quiñonez Velázquez (México), Licenciada en Filosofía con postgrado en Investigación Educativa, apasionada de la literatura, maestra de lengua española, lectura y escritura creativa para adolescentes y Valeria Hernández Campos (Puerto Rico), estudiante del último año de Periodismo en la Universidad del Sagrado Corazón, amante de la literatura, especialmente la fantasía y la poesía. 
 
El proceso de selección incluyó la observación de las características de los siglemas 575, la calidad, el estilo, la lírica, las imágenes y la estética, así como la capacidad de expresar de manera minimalista el tema escogido, dando una idea clara de lo que el poeta quiso decir. 
 
Scriba NYC Soluciones Lingüísticas Integradas, en su compromiso con la excelencia en la comunicación escrita, en 2021 convocó por séptimo año consecutivo a poetas de todo el mundo a probar el concepto poético minimalista del siglema 575 para decir lo que quisieran decir. De un total de 441 participaciones recibidas, el jurado del certamen escogió un primer, segundo y tercer lugar, así como siete menciones de honor. Además, hubo diez siglemas destacados y 160 siglemas seleccionados para formar parte de la antología del certamen Di lo que quieres decir 2020, haciendo un total de 180 poemas.
 
Los resultados del 7.o Certamen Internacional de Siglema 575 “Di lo que quieres decir” 2021 fueron los siguientes:
 
Primer premio: TIC, de Alberto Cerritos González (México)  
Segundo premio: MI LICENCIA POÉTICA ES LA HEAVY, de Mario Artcadia Panet  (México/Puerto Rico)  
Tercer premio: PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES ESTA NOCHE, de  Abraham Ortiz Lugo (España) 
 
Mención de honor: SIGLEMA, de Eduardo Bobrén Bisbal (Puerto Rico) 
Mención de honor: MÁRTIRES, de Juan Carlos Lespada (Argentina) 
Mención de honor: TRANSFIGURACIÓN, de Claudia Mosquera Uribe (Venezuela) 
Mención de honor: SOMOS, de Marina Bravo Clavero (España) 
Mención de honor: CON LAS NOSTALGIAS, de Edwin Gaona Salinas (Ecuador) 
Mención de honor: DESAMOR, de Óscar Romero Salazar (Colombia) 
Mención de honor: TUS OJOS, de Luisa Betancur Vásquez (Colombia) 

Siglemas 575 destacados: 
VÉRTIGO y ROJO, de Berenice González Godínez (México)  
UN SIGLEMA SIN NOMBRE, de José Caamaño Peñailillo (Chile)  
ESTÁS, de Inocencio Hernández Pérez (España) 
SOMOS UNA CRUZ AMOROSA, de Juan Fran Núñez Parreño (España)  
SORTILEGIO, de Sandra Santana (Puerto Rico)  
DESPEDIDA, de Guadalupe Hernández Benavides (México)  
UNA NOCHE DE LUNA, de Néstor Quadri (Argentina) 
GARÚA, de Edwin Colón Pagán (Puerto Rico)  
AMANDO, de Gael Solano (Puerto Rico/España)
 
Scriba NYC Soluciones Lingüísticas Integradas felicita a los poetas premiados y a los seleccionados para formar parte de la antología. Asimismo, agradece al jurado del certamen por su excelente labor y a todos los participantes por haber aceptado el reto del siglema 575. Queda abierta la invitación al público a animarse a escribir siglemas 575 y a participar en el certamen del próximo año, aprovechando así la oportunidad de decir lo que quieran decir. 
 
Scriba NYC Soluciones Lingüísticas Integradas patrocinó este concurso internacional de poesía, invitando a poetas de todo el mundo a decir lo que quisieran decir. Scriba NYC es una compañía dedicada principalmente al idioma español, que ofrece edición y corrección de textos, traducciones y publicación de libros. El certamen “Di lo que quieres decir” 2021 es parte de la iniciativa de Scriba NYC por animar al público hispanohablante a probar la poesía minimalista y a su vez difundir las buenas letras en un encuentro lírico internacional. 
 
Felicitaciones a todos los participantes en el Certamen... porque cada siglema es único. 
 
Los animamos a participar el próximo año en este encuentro lírico internacional que fomenta el acercamiento entre los pueblos, y que será convocado en enero de 2022 por este mismo medio. 
 
Pueden adquirir el libro a través de este enlace: 
 



  

Di lo que quieres decir 2021 – Antología de Siglemas 575 
Ediciones Scriba NYC — Colección Carey (Poesía) 
ISBN 9781732676794 
 
Conozcan más acerca de esta forma poética visitando el siguiente enlace: 
 
 
Cuídense mucho y reciban todos un fuerte abrazo,
 
Patricia Schaefer Röder 
 
 




martes, 28 de septiembre de 2021

jueves, 8 de abril de 2021

Abril 1945, por Patricia Schaefer Röder

  



Todos los días se levantaba cojeando. Cojeando se alistaba. Cojeando iba calle abajo hasta llegar a su infeliz puesto. No le quedaba más remedio; le tocaba esa función aunque en el fondo la odiara con todas sus fuerzas. Había escapado de la muerte perdiendo medio pie en batalla, y después de recuperarse mediocremente en el hospital militar, lo relegaron a ese trabajo ingrato. Detestaba tener que vigilar a esos hombres iguales a él, que pensaban como él, cuya única culpa fue haberse manifestado en contra del régimen. Les tenía aprecio porque sabía que hacían algo bueno. Compartía con ellos su comida, cigarros y aguardiente. Los mantenía encerrados porque ese era su papel; pero les hablaba y sobre todo, escuchaba lo que le contaban. Se hizo amigo de los detenidos; ellos sabían que podían confiar en él. Tuvo problemas con sus superiores por su trato con ellos. No traicionó a ninguna de las dos partes; escuchaba y callaba. Cuidó a los reclusos durante largo tiempo, hasta el día en que todo cambió. Entonces, los prisioneros salieron y lincharon a quienes los tuvieron encerrados. Uno a uno los mataron sin piedad. Cuando llegó su turno, alguien lo reconoció y lo dejaron ir. Volvió a escabullirse de la muerte ese día. Apurado, cambió sus ropas y cojeando calle arriba, regresó a casa. Más tarde supo que los presos habían acabado con todos. Con todos, menos con el carcelero. 
  
 
© 2007 PSR 
 
 
"Abril 1945" aparece en Yara y otras historias, por Patricia Schaefer Röder 
© 2010 PSR 
Ediciones Scriba NYC 2010 
ISBN 97817326767718 

A la venta en Amazon.com 
 
 

domingo, 4 de abril de 2021

Esperanza, Patricia Schaefer Röder

Los primeros rayos de sol en un frío amanecer de primavera sorprendieron a dos mujeres caminando por las calles de Jerusalén. Iban con prisa, nerviosas y apesadumbradas a la vez. Llevaban consigo esa mezcla de sentimientos que sólo conoce aquel que ha perdido a alguien muy cercano. Caminaban juntas, como de costumbre. Aunque desesperanzadas, caminaban con determinación, porque a pesar de sentirse devastadas, tenían una responsabilidad que cumplir. Y lo harían con el mismo amor de siempre. 
 
Eran ellas Magdalena y María, dos de las mujeres que acompañaron a Jesús y sus discípulos durante sus años de ministerio público en Galilea. Habían preparado aceites y perfumes antes del sábado para ungir el cuerpo de Jesús crucificado y darle sepultura adecuadamente. Venían hablando de lo sucedido durante los últimos días, de lo terrible que era haber perdido a su Maestro y de qué les depararía la vida ahora que él ya no estaba. Se preguntaban si tan temprano habría alguien que pudiera ayudarles a correr la piedra que cerraba el sepulcro.
 
A medida que se acercaban al lugar del monumento, sus corazones volvían a rasgarse, deshilachándose violentamente por segunda vez en tres días. Al fin llegaron con su dolor y su pena al sepulcro donde José de Arimatea había colocado a Jesús envuelto en una sábana al bajarlo de la cruz. Cuando se acercaron, se percataron de que la piedra que sellaba la tumba estaba fuera de lugar. ¡Alguien la había movido! Pero… ¿quién? 
 
Con una amalgama de gran asombro y miedo, las dos mujeres entraron al monumento y en medio de la penumbra encontraron sentados a dos hombres jóvenes con túnicas blancas resplandecientes. Al verlas entrar, uno de ellos dijo: 
—Él ya no está aquí. Resucitó; no había nada para él en este lugar. 
Las mujeres, aterradas, le escucharon con oídos sordos y sin poder articular palabra. ¿Quiénes eran ellos? Estupefactas, miraron a su alrededor intentando entender qué sucedía. Encima de una roca, cuidadosamente doblada, estaba aquella sábana que había envuelto al cuerpo de Jesús, pero no veían el cuerpo de su Maestro por ninguna parte. Sin dejar de mirarlas por un instante, el joven continuó: 
—¿Acaso no buscan a Jesús de Nazaret, que fue crucificado tres días atrás aquí mismo, en el monte del Gólgota? 
—Sí, es a él a quien buscamos, a nuestro Maestro. Vinimos a ungirlo y sepultarlo según las leyes —respondieron las mujeres al unísono—. Por favor, dígannos dónde está o quién se lo llevó —dijeron casi suplicando.   
—¿Y por qué insisten en buscar entre los muertos a quien mora entre los vivos? 
—Pero nosotras vimos cuando José el de Arimatea lo colocó en esta tumba hace unos días… Por favor, déjennos tomarlo de dondequiera que lo hayan llevado. 
—¿Y dónde quedaron todas las enseñanzas de estos tres años? En Jesús se cumplió la profecía de que el Mesías sería entregado, le juzgarían, sufriría inmensamente, se le daría muerte y a los tres días resucitaría; recuerden cómo él mismo lo anunció tres veces en Galilea. 
Con grandes ojos abiertos de par en par, Magdalena y María oían lo que el joven les decía, intentando comprender. Eran tantas las enseñanzas que habían recibido de su Maestro en ese corto tiempo, que tuvieron que hacer memoria. Al fin, Magdalena dijo: 
—Recuerdo, sí, cómo habló sobre las profecías, cómo contó que sería muerto por nosotros, resucitando al tercer día y cómo nos prometió la vida eterna junto a él y nuestro Padre en los cielos. ¡Oh, María, todo se cumplió! —exclamó Magdalena, mirando a María con una expresión que combinaba algo de remordimiento con una felicidad infinita. 
—Así es, Magdalena; lo que anunciaron los profetas sucedió palabra por palabra —dijo el joven, y dirigiéndose a ambas mujeres, prosiguió—: Jesús les enseñó que debían cumplir con las Leyes, creer en Dios, ser compasivos y amar al enemigo. El Mesías vino a salvarles de los pecados y con ello les prometió el reino de Dios. Recuerden también cómo les aseguró que no les abandonaría jamás. Su promesa es indeleble y fue sellada con la resurrección. No lo olviden, todo aquel que creyere será salvo. Vayan ahora con la esperanza renovada y den la buena nueva a los demás. 
 
Así, con la fe renacida en la promesa de su Maestro amado, las dos mujeres salieron de aquel sepulcro quedando envueltas en los tonos naranjas y dorados más brillantes de cualquier amanecer que hubiesen visto jamás. Y en medio de la aurora, regresaron plenas de dicha y emoción por las mismas calles que horas antes habían recorrido sin esperanza alguna.  
 
 
©2010 PSR 
 
 

jueves, 1 de abril de 2021

Camino al Calvario, Patricia Schaefer Röder

Camino al Calvario, un Jesús golpeado, herido y agotado veía a las multitudes curiosas que se acercaban para mirarlo de cerca. Muchos lo insultaban, algunos se compadecían y a muy pocos les dolía verlo cargando la pesada cruz en la que sería clavado. De pronto entre la gente, Jesús fijó la mirada sobre Ahmed, un hombre joven de grandes ojos negros que lo veía preocupado desde lo alto de un muro aledaño.
—Sígueme —le dijo Jesús al joven.
Por un momento, Ahmed pensó que el sol ardiente le estaba jugando una mala pasada, pero al notar los ojos de Jesús clavados insistentemente en los suyos, reaccionó. Sorprendido de que aquel tristemente célebre condenado a muerte le hubiese hablado, se abrió paso entre la muchedumbre, acercándosele.
—Señor, quieres que te siga… pero tú vas rumbo al Monte Calvario —le respondió aún desde la distancia, sin entender.
—¿Es que puede haber otro camino? —dijo Jesús, y prosiguió hacia adelante por la vereda pedregosa.
Aquella frase pronunciada por la voz cansada de Jesús resonó en los oídos incrédulos de Ahmed como un soplo de viento que rápidamente se convertiría en tormenta, haciendo que las piernas del joven lo llevaran instintivamente a su vera. Ansioso y conmovido, le dijo:
—Maestro, ¿qué puedo hacer por ti ahora? ¿No es demasiado tarde ya?
—Nunca es tarde para los puros de corazón como tú, Ahmed. Eres un hombre respetuoso de las Leyes, buen padre y esposo. Sígueme por la ruta de tu vida como lo has hecho hasta ahora, eso es lo que de ti espero.
—Pero Señor, ¿cómo he de acompañarte si cada quien tiene su propio destino? Tu camino ahora es el del sufrimiento. ¿No se supone que debemos buscar la felicidad?
—La felicidad y el sufrimiento son parte de la vida. Busca siempre la felicidad y sé consciente de su valor. Aprovecha también cada oportunidad que tengas de hacer feliz a tu hermano. Es la falta de amor hacia el prójimo lo que trae consigo su sufrimiento.
—¿Y por qué Dios te castiga así? ¿Acaso tu Padre no te ama?
—Dios nos ama y quiere que seamos felices. Dios no nos castiga, pero el sufrimiento es inevitable; las cosas malas suceden. Todo tiene una razón, pero Dios nunca nos envía dolor.
—Maestro, tengo miedo de sufrir.
—Todos temen al sufrimiento, Ahmed, a mí también me pasó. Tienes que aprender a aceptar que no eres perfecto. Pasarás por épocas duras y sentirás dolor, pero deberás enfrentarlo y sobreponerte a él.
—Si yo siempre he cumplido las Leyes, ¿por qué he de sufrir?
—Hay muchas cosas que nos hacen sufrir; ellas existen y nos salen al encuentro sin poder hacer mucho por esquivarlas. El sufrimiento es distinto para cada uno, pero el resultado es el mismo: ver a Dios. El dolor nos hace reaccionar y madurar, nos vuelve más fuertes y al mismo tiempo, más humildes. Los humildes de corazón son quienes moran en el Cielo.
—Si yo no soy orgulloso, ¿qué tanto deberé sufrir?
—Recuerda que todo sufrimiento es pasajero, pero la paz que te da Dios es eterna. ¿Acaso no viene la calma después de la tormenta? ¿No paren las mujeres a sus hijos con dolor? Después del intenso dolor de parto, la madre recibe al hijo y el hijo comienza la vida en esta tierra. El sufrimiento nos enseña a valorar las cosas que nos traen felicidad, pequeñas y grandes. Piensa en tu mujer, en tus hijos y en los puros de corazón. Mira el sol cómo lo llena todo con su luz. Mira el cielo azul intenso y el verdor de los campos. Mira los árboles en flor que llevan la esperanza de los próximos frutos y siente el alivio de la tierra cuando la lluvia la cubre.
—Entonces Señor, ¿qué debo hacer?
—Confía siempre en Dios, Ahmed. Nuestro Padre nos da fuerzas y valor, nos consuela, protege nuestras almas y nos salva en el sufrimiento. Recuerda mis palabras. Cumple las Leyes, cree en Dios, ten compasión y ama a tu enemigo. Siempre estaré contigo, no te abandonaré jamás. Y esta noche, cuando todo haya pasado, mira las estrellas. Allí estará mi Padre, velando por mí y por ti.
Dicho esto, Jesús tomó aliento, reacomodó la cruz sobre su hombro y siguió hacia adelante, caminando entre piedras y flores.
 
 
©2010 PSR