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martes, 26 de julio de 2022

Reseña de SIGLEMA 575: Poesía minimalista, de Patricia Schaefer Röder por Samar De Ruis



SIGLEMA 575: poesía minimalista, Patricia Schaefer Röder 

PSR©2014 

Ediciones Scriba NYC 

ISBN 9780984572717 

 

  

Reseña por Samar De Ruis 

  

Porque todo se originó de un punto…

…y cada cosa puede reducirse a un punto”.

   

Con estos versos comienza y termina nuestra poeta su poemario SIGLEMA 575: poesía minimalista; un canto a la esperanza, a la vida, la amistad, los amores y las pasiones. Nos ofrece sesenta y nueve siglemas 575 volando “entre mil melodías de poesía”. Sus versos los escribe mayormente al alma, al espíritu y a los colores. Define su rima como “momentos breves que iluminan las sombras de mi existencia”.  

Comienza exaltando a la familia: “el primer universo del ser humano” de la cual “la sangre es gruesa y nunca se diluye en la memoria”. A la madre le dice “miro tus ojos, la vida se detiene en mis recuerdos”. Al padre le escribe “Álzame alto para besarte dulce en la mejilla”.  Y dice que es en el núcleo familiar donde “abierta mi alma, entre brazos cálidos, respiro en paz”.

A través de sus poemas descorre su intimidad permitiéndonos conocerla desde lo que llega de su interior a la tinta. Continúa el viaje inspirador exaltando la esencia femenina: “descubre a la dama, como la rosa de invierno, de espíritu indomable”. Es notoria su conexión con la luna, a la cual describe como “ubre celestial” y “confidente nocturna” y hasta le reclama “atrévete ya, baja del firmamento para abrazarte”. Destaca el valor de la amistad al describir a sus amigas: “Cien tonos limpios decoran corazones maravillosos” y “con risas liberadoras, imprescindibles, burlan el dolor”. Patricia muestra en su obra un interés marcado por el apoyo a las mujeres abusadas, a las cuales les escribe “utilizada, vejada, abusada todos los días”, “pides cariño, quien ama reverencia, no te esclaviza”.  Reflexiona “toda la vida obedeciendo ciega, es demasiado” y aconseja “jamás impongas cárcel a tu espíritu, respira libre”.

Prosigue con las cosas del alma, a la cual define como “ánima inmensa, mariposa fiel, lucero y canción, que me das libertad de sentir, amar” pidiéndole “amamántame en tu luz de esperanza y seré inmortal”. La poeta versa sobre el ser: “somos todos luz, de nuestras propias noches, alumbrándolas”. De la vida “vuelo del alma, entre tantos momentos y dimensiones” cuestionándole “impertinente, das y quitas instantes que no regresan”. A la libertad le canta “eres el sueño, de paz y tranquilidad que bien persigo”. Entra a filosofar sobre el tiempo, pues “hay que madrugar, el tiempo es aroma, se desvanece”, “ya no es luego, las notas efímeras son el presente”. Con cierta nostalgia reconoce que “toda la vida derrites los momentos que no volverán”.  Luego se compone y manifiesta “todo pasa ya, la felicidad también, quiero cuidarla”. Le ordena al espíritu: “sigue, espíritu, hazme volar muy alto, sobre el vacío”. 

¿Y qué nos versa sobre el futuro? Es el “presente en trozos”, “el tiempo que nos queda, un solo instante” que “se convierte en confeti entre mil nubes”. Ha de ser su camino uno donde nunca parará, pues su “destino es andar tarareando” sin perderse a sí misma... “urge encontrarme, hoy se acaba sin más y nunca vuelve”.

Se desnuda ante nosotros en la pasión que la inunda “de tinta y papel” frente al amor que es su “ostra perlada”. En su vulnerabilidad muestra uno de sus poemas de mayor hermosura, MIEDO,  al cual acompaña luego con versos colmados de gratitud a los amigos, a los presentes.

El interés por las causas sociales cobra vida al inspirarse en los estudiantes: “entre el gran pueblo bulle una masa unida de almas puras”; a la universidad que “vence todas las sombras”; a la patria “grande y hermosa” a la cual engañan, refiriéndose a su natal Venezuela. Culmina las hojas de este libro de poemas con un canto a la unidad, a la justicia y a la inspiración que le permite resucitar.

Poemas íntimos, de sencillez excelsa es la obra que Patricia Schaefer Röder nos regala en SIGLEMA 575: poesía minimalista. Los invito a degustarla... 

   

Samar De Ruis

Escritora y poeta 

  

miércoles, 16 de diciembre de 2015

SIEMPRE CADA DÍA (ALLE JAHRE WIEDER)


Siempre cada día
viene el Niño Dios
a la Tierra viva
donde Él nació.

Entra en nuestras casas
bendiciéndonos
y nos acompaña
con su gran amor.

Él está a mi lado
tímido y sin hablar
bien me ha guiado
por la senda de paz.


(Alle Jahre wieder) Villancico alemán  
Wilhelm Hey, Friedrich Silcher, 1837 
Versión en castellano de Patricia Schaefer Röder © 2014

 

viernes, 8 de mayo de 2015

LA VOZ HISPANA NY MAYO 2015 -- COLUMNA DE ZENN RAMOS


Escribo, vivo
late más mi corazón
pluma en mano.

-Patricia Schaefer Röder

Entre las numerosas estéticas que pulularon por décadas en la literatura, se destacó una forma de mirar el mundo que hacia énfasis en lo menor, lo mínimo. Los minimalistas, que así se hicieron llamar e incluso los denominaron de ese modo los tratadistas, apostaron a una poesía que rescataba todo aquello que hasta entonces parecía destinado a no ingresar nunca al ámbito de la poesía. El minimalismo, en cuanto a la forma, estructuró versos breves y poemas también breves, e incorporó temáticas y elementos insignificantes para otras poéticas. Así, por ejemplo, antes que escribir sobre el amor o la muerte, preferían poetizar sobre los celos o la angustia del cuerpo. En lugar de cantar al Universo, se exaltaban las luces de los planetas deshabitados; la fe y la esperanza se reducían, y el auge se estacionaba en la razón y la inquietud. Las situaciones triviales eran elegidas, como una forma radical de reducir la expresión poética. Esta semana quiero hablarles sobre una Escritora y traductora literaria venezolana que, dentro de sus propuestas, separa un espacio para exaltar lo mínimo y brindar a otros el reto de tematizar dentro de una lírica reducida: Patricia Schaefer Röder. Patricia nació en Caracas, Venezuela, donde se crió. Allí obtuvo la Licenciatura en Biología y publicó sus primeros ensayos. Vivió en Heidelberg, Alemania y en Nueva York, EEUU, donde retomó el oficio de escribir y se dedicó a la traducción y las artes editoriales. Desde el año 2004 vive en Puerto Rico, dirigiendo su propia empresa de traducción y producción editorial. Los escritos de Patricia han sido merecedores de premios nacionales e internacionales, apareciendo publicados en diversos medios, incluyendo la reciente antología Fronteras de lo imposible del Certamen Casa de los Poetas 2014, de Puerto Rico. En 2011 recibió el Primer Premio en narrativa del XX Concurso Literario del Instituto de Cultura Peruana en la ciudad de Miami en Florida, Estados Unidos, con su cuento “Ignacio”. Su antología de relatos cortos Yara y otras historias fue publicada en 2010 por Ediciones Scriba NYC, que en 2014 también publicó su primer poemario Siglema 575: poesía minimalista. Entre sus traducciones literarias destaca la novela El sendero encarnado (The Reddening Path) de Amanda Hale, publicada en 2008 por Verdecielo Ediciones. Siglema 575 es una nueva forma de escribir poesía. Con esta original propuesta, Patricia Schaefer Röder nos lleva a descubrir la esencia de aquello que nos inspira. En ningún momento nos obliga a seguir un estilo poético particular; al contrario, el siglema 575 nos anima a vivir nuestra libertad creadora. Infinitamente versátil, a través del siglema 575 podemos abordar todos los temas que nos mueven de la misma manera en que se gestan, ya sea con metáforas barrocas o con imágenes más elegantes o sencillas, sin acercarnos a los rumbos de la simplicidad, y sin embargo regresando a la naturaleza del tema. Sublime y limpio, con su métrica breve, junto con la rima libre, nos deja redefinir nuestra visión de las cosas, concretando figuras que nos llevan directo al grano, siguiendo la tendencia de nuestro tiempo hacia lo puro, el corazón de lo que nos importa, explorando, definiendo y profundizando en cualquier sentimiento, personaje u objeto. Así, el siglema 575 es la bella personificación de la poesía minimalista, “porque todo se originó de un punto, y todo puede reducirse a un punto”.

S O Y
Siento y existo
mi mente se levanta
de las cenizas.

Otra no seré
máscaras y etiquetas
presta destruiré.

Ya habita mi alma
el éter más brillante
del tiempo sin fin.

Derechos Reservados
Patricia Schaefer Röder ©2015 PSR