Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de marzo de 2022

Convocatoria: Antología poética 'Vivas las queremos'

Vivas las queremos -- Antología poética 

 

Este proyecto lírico internacional de Scriba NYC sobre el feminicidio busca darle foro a los escritores para que manifiesten su opinión y su sentir en relación con la pandemia de feminicidios que azota todos los rincones del mundo. La publicación sin fines de lucro de la antología es una excelente oportunidad para que los poetas apoyen a la mujer y denuncien la misoginia y el machismo ante el público internacional. 

 

La convocatoria está abierta a escritores y poetas mayores de 18 años de cualquier nacionalidad. 

 

El tema de los poemas será la pandemia de feminicidios y violencia contra mujeres y niñas. 

 

Cada escritor podrá enviar un máximo de tres (3) poemas a la dirección en internet scribanyc@scribanyc.com. En el asunto deberá decir: VIVAS22. 

 

Los poemas deberán estar escritos en español, cada uno en documento aparte en formato .doc o .docx, con letra Times New Roman 12 pts. y alineados a la izquierda. 

 

La junta editorial de Scriba NYC decidirá cuáles poemas serán publicados en la antología. 

 

La participación en la antología será libre de costo. 

 

Los poetas deberán enviar una carta con sus datos y lugar de residencia que autorice a Ediciones Scriba NYC para publicar sus poemas en la antología y en las redes sociales a los fines de difundir su obra. 

 

Los poetas conservarán los derechos sobre sus obras. 

 

El libro será distribuido en todo el mundo a través de Amazon.com. 

 

La convocatoria cierra el 31 de agosto de 2022. 

 

De ser necesario, Scriba NYC podrá enmendar o hacer cambios a la convocatoria avisando sobre ello a los participantes. 

 

La participación en esta convocatoria implica la aceptación de las bases. 

 

----------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 

DRAE: Feminicidio: asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia.


ONU: Feminicidio: se refiere al asesinato de una mujer por el hecho de serlo, el final de un continuum de violencia y la manifestación más brutal de una sociedad patriarcal. El feminicidio hace parte de las múltiples y complejas violencias contra las mujeres, y no puede entenderse sólo como un asesinato individual, sino como la expresión máxima de esa violencia, en la que el sometimiento a los cuerpos de las mujeres y extinción de sus vidas tiene por objetivo mantener la discriminación y la subordinación de todas.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


miércoles, 17 de marzo de 2021

"La cena", Patricia Schaefer Röder




Hola, vieja, mira lo que te traje. Está bonito, ¿no?
—Ajá.
—Perdóname por lo de ayer. Ya sabes que me descontrola cuando llego a la casa y la comida no está lista.
—Ajá.
—Tu ojo ya se ve mucho mejor.
—Ajá.
—Bueno, sírveme la cena, pues. Al menos hoy sí la tienes preparada. Muy bien. Por eso te tengo que mantener en cintura. Si no lo hago, te volverías una salvaje.
—Ajá.
—Tú sabes que es por tu bien. Siempre fuiste una perezosa. Menos mal que me tienes a mí, que te vuelvo a poner en tu sitio para que aprendas.
—Ajá.
—¡A esto le falta sal! ¡Pero bueno, mujer! ¿Qué es lo que te pasa, que ni sabes ponerle suficiente sal a una comida? ¡Qué ineptitud, francamente!¡Pásame la sal, se la pondré yo!
—Ajá.
—¿Qué le pusiste a estos frijoles que saben amargos? Otra vez arruinaste la sazón, vieja. pero bueno, me los comeré; no me queda más remedio.
—Ajá.
—¿Y qué hiciste en todo el día? Seguro que viste todas las novelas de la tarde, ¿no? ¡Qué vagancia! ¿Al menos limpiaste la casa y lavaste la ropa?
—Ajá.
—Pudiste haberte puesto otra ropa para recibirme, ¿no crees? Yo estuve trabajando todo el día como un buey, y cuando regreso a mi casa quiero ver a mi mujer arreglada. ¿Entendiste?
—Ajá.
—Intenta arreglarte, aunque tú no tienes mucho arreglo que se diga. ¿Te has visto al espejo últimamente? Estás gorda, arrugada y llena de várices.
—Ajá.
—Bueno, pero no me queda otra. Nunca serviste para nada más sino para abrir las piernas y luego parir niños.
—Ajá.
—Por cierto vieja, hoy te toca. Así que ya sabes.
—Ajá.
—Mira que luego no quiero excusas.
—Ajá.
—Eso de que te duele la cabeza o que no tienes ganas hoy no lo vas a poder usar conmigo.
—Ajá.
—Me voy a la cama y te espero, ¿entendiste? Y no te tardes, que de pronto me está entrando el sueño.
—Ajá.
—Recoge la cocina y me alcanzas. Y apúrate, ¿oíste? Mira que estoy cansado y mañana tengo que levantarme temprano para trabajar.
—Ajá.
—¡Vieja, ¿ya terminaste?! ¡Apúrate, que te voy a dar lo tuyo! ¡No me dejes esperando en la oscuridad! ¡Ven ya!
—Ajá.
—¿Pero qué es lo que pasa contigo? ¡Estás más lenta que nunca! ¡Termina de venir ya, que cada vez tengo más sueño…!
—Ajá.
—¡Pero cómo te tardas, mujer! ¿Qué tanto haces? ¡Ya casi me quedo dormido!
—Ajá.
—¡Al fin llegaste! ¿No pudiste tardarte más? ¡Espero que al menos la cocina esté limpia!
—Ajá.
—¿Acaso te vas a quedar en la puerta toda la noche? ¡Que vengas ya, te dije!
—Ajá.
—Qué sueño tengo… ¿Qué traes en la mano? ¡Acércate, que no veo bien!
—Ajá.
—¡Oye, tampoco tienes que correr! ¿Pero… qué es eso? ¡¿Un cuchillo…?!
—¡Ajá! 
 
 
 
©2007 PSR 
 
"La cena" aparece en Yara y otras historias, por Patricia Schaefer Röder 
©2010 PSR
Ediciones Scriba NYC, 2010 
ISBN 9781732676718 
 
A la venta en Amazon.com 
 

lunes, 8 de marzo de 2021

EL EVENTO, Patricia Schaefer Röder



        Lo había planeado todo con el mayor de los cuidados. Tuvo la idea un miércoles por la noche, cuando todos dormían cansados la rutina de la media semana. Antes había visto el anuncio en Internet, pero en aquel entonces no se atrevía a soñar algo tan audaz. Sin embargo, esa noche del miércoles, la envolvió un halo dulce y luminoso que ella identificó como el alma de la libertad, olvidada hacía demasiado tiempo. Esa caricia tibia, infinitamente placentera, le hizo abrir los ojos como nunca antes. En medio de la oscuridad de su estrecha vida, de pronto lo veía todo; podía discernir entre las cosas verdaderas y las apariencias, y el espíritu preso se percató de que aquel cerrojo tenía llave…y la llave la esperaba encima de la repisa, junto a todas las demás. Embelesada, disfrutó aquella sensación emancipadora en lo que quedaba de noche, y a la mañana siguiente se sintió más viva que nunca. Con una sonrisa amplia y brillante, se vistió y se arregló, soñando con el evento. Sabía que sería grandioso, que si asistía, sería una experiencia inolvidable. El ánimo la tenía flotando muy por encima de los cúmulos y nimbos, más allá aun de los cirros. Sintiendo sobre su piel ese sueño divino, la mente se le despejó y comenzó a analizar la situación. Serían sólo tres noches. Tres noches y cuatro días en los que le pediría a la niñera que durmiera en casa para acompañar a los chicos. Les dejaría varias comidas preparadas para facilitarles su ausencia. Un taxi la llevaría y la recogería del aeropuerto. Ella se quedaría con una amiga; aún le quedaban varias buenas amistades de la época en que vivió en aquella ciudad, más de diez años atrás. Entre varias líneas aéreas buscó la mejor tarifa en pasajes a Nueva York, hasta que encontró los que se ajustaban a su horario y su bolsillo. Así se fue acercando poco a poco a la meta. Resolvió todas las diligencias que tenía en lista desde hacía tiempo, escogió la ropa perfecta para el viaje, alistó todo en casa y dejó a los niños preparados. Llegado el momento de abordar el avión, suspiró pensando en sus hijos, pero al mismo tiempo tranquila de saber que ellos estaban bien y que se alegraban de que su madre al fin se decidiera a hacer algo solamente para ella. Aprovechó el vuelo para descansar su emoción de niña con juguete nuevo y al llegar a la Gran Manzana estaba llena de energía como cuando era adolescente. Aprovechó el tiempo al máximo; sólo hacía lo que quisiera. Estuvo consigo misma, disfrutando de su propia compañía. Recordó viejos tiempos y se aventuró a pensar en el futuro. Las ideas burbujeaban en su cabeza como la última sopa que había preparado tan sólo unos días atrás en casa. En medio del peor frío invernal, caminó por las amplias aceras de aquella ciudad que, a pesar del tiempo y la distancia, seguía siendo suya. Una por una fue encontrándose con sus amigas, reviviendo anécdotas, poniéndose al día con sus vidas, escuchando atenta y contando episodios de la suya. Probó algunos restaurantes nuevos y repitió en otros conocidos mientras se acercaba el instante que tanto había esperado. Una ansiedad primordial la embargaba; no recordaba haberse sentido así en demasiados años. Se dirigió al lugar con bastante antelación, hizo la fila junto a muchos más que tenían la misma meta esa noche. Después de pasar un rato observando en detalle todo cuanto la rodeaba, los porteros indicaron que la espera había llegado a su fin y la dejaron entrar al recinto en medio de la vaguada humana en la que casi se ahogaba. Llegó hasta su asiento, se quitó el abrigo, acomodó sus cosas de la mejor manera y se entregó a la butaca que la recibía amable. Miró todo; no quería perderse de nada. Deseaba que cada segundo, aquellas formas y colores quedaran impresos en sus retinas. Sentada allí, se dio cuenta de que los años no la habían cambiado, que su naturaleza era más fuerte que las circunstancias y que su esencia seguía intacta. Esos momentos la hicieron descubrirse de nuevo como la mujer apasionada que siempre le había caído tan bien; aquella a la que le brillaban los ojos tan solo por la emoción de vivir cada día. En medio de tantas sensaciones juntas, el corazón se estremeció con suavidad mientras el alma sonreía, satisfecha. De pronto, todo oscureció. Unos acordes triunfales inundaron la sala cubriendo todas las superficies, entrando por ranuras, pliegues y poros, haciendo temblar todos los músculos de su cuerpo. Entonces, el evento comenzó.
 
 
©2014 PSR
 
 
"El evento" aparece en A la sombra del mango, relatos de Patricia Schaefer Röder
 
A la sombra del mango, Patricia Schaefer Röder  
Ediciones Scriba NYC – Colección Tinglar 
ISBN: 9781732676756 
 
 
Mención de Honor en los ILBA 2020 
 
 

domingo, 7 de marzo de 2021

'Divina – la mujer en veinte voces', antología latinoamericana de cuentos sobre la mujer

 


Esta antología latinoamericana constituye un retrato multidimensional de la mujer auténtica, la mujer divina: veinte voces actuales de Guatemala, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela nos muestran los diferentes tonos de la criatura más perfecta de la creación. Un abanico de colores en luces y sombras se proyecta desde una colección de relatos verídicos y mágicos, humanos y maravillosos, como la propia esencia femenina.  


Divina contiene relatos de Obdulia Báez Félix, José Antonio Benítez, Zelideth Chávez Cuentas, María Antonieta Elvira-Valdés, Cecilia Granadino, Margarita Iguina Bravo, Erleen Marshall Luigi, Bella Martínez, Atala Matellini, Layda Melián, Ydalia Molina, Miriam Montes Mock, Luccia Reverón, Armando Rivera, Aída Romero Herrera, Marú Ruelas, Sandra Santana, Nery Santos Gómez, Leonor Zaa Lizares y Patricia Schaefer Röder. 

Divina: la mujer en veinte voces 
Antología latinoamericana sobre la mujer 
Ediciones Scriba NYC – Colección Tinglar 
ISBN: 9780984572793 
 
 
Segundo Premio en los ILBA 2019 
 
 

SER MUJER

Soy mujer y no puedo dejar de maravillarme por ello.
 
El estar consciente de mi condición femenina me llena de una serie de sensaciones, de sentimientos que se complementan para formar algo tan complejo y hermoso que resulta difícil explicarlo con palabras.
 
Soy mujer y me alegra serlo. Porque cada mujer tiene algo de madre, de compañera, de amiga y de niña. Porque somos apasionadas, comprensivas y nobles. Porque somos luchadoras y capaces de hacer muchas cosas por nuestros hijos, por nuestra pareja, por nuestra familia. Porque somos sacrificadas y podemos llegar a cosas insospechadas si sentimos que valen la pena. Porque amamos, sentimos, creemos y razonamos de una manera particular, única. Porque nuestro cuerpo es maravilloso; podemos amar, dar vida y alimentarla después. Porque de nosotras sale la vida que nos sobrevivirá, vida que es la continuación de la nuestra. Porque siendo capaces de recibir, no nos cansamos nunca de dar. Porque somos el apoyo moral y espiritual de la familia. Porque podemos llevar cargas increíblemente pesadas y sin embargo tener una palabra de aliento para alguien que está cansado. Porque nos resistimos a sucumbir, siempre buscamos la forma de salir adelante a pesar de las dificultades. Porque tenemos el alma llena de flores. Porque con ternura podemos aminorar el dolor de los demás. Porque con nuestra presencia podemos cambiar el curso de los acontecimientos. Porque nuestro amor es capaz de lograr lo imposible. Porque sentimos en profundidad. Porque amamos sin condición, nos entregamos y somos fieles a nuestro amor. Porque al amar, lo hacemos con todos los sentidos, con el cuerpo y con el alma. Porque somos pacientes y tolerantes. Porque perseguimos nuestras metas sin excluir a los que amamos. Porque con un gesto amable, con una sola sonrisa, podemos hacer felices a los demás. Porque en nuestro corazón hay mucho sitio para los que nos rodean. Porque cuidamos a nuestros hijos y los preparamos con optimismo para la vida. Porque somos capaces de dar nuestra propia vida por la de nuestros hijos. Porque somos sensibles. Porque vivimos nuestra feminidad naturalmente. Porque nos gustan los cumplidos con fundamento. Porque, estando conscientes de todo esto, nos sabemos fuertes y sin embargo somos delicadas. Porque, aunque profesionalmente estemos en un mismo nivel con los hombres, nos gusta ser respetadas y tratadas como mujeres en el mejor sentido, en el único sentido real y válido. Porque no necesitamos estar demostrándonos constantemente lo mucho que valemos; es un hecho y todos lo saben. Por todo esto resulta tan hermoso y fascinante vivir nuestra existencia a plenitud, porque somos importantes e imprescindibles. No debemos ocultarlo nunca y mucho menos olvidarlo.
 
Soy mujer y estoy orgullosa de ello.
 
 
 
©1995 PSR 
 
  

miércoles, 24 de febrero de 2021

El mundo oculto (The World Unseen), de Shamim Sarif


El mundo oculto

Shamim Sarif
Traducción de Patricia Schaefer Röder
Ediciones Scriba NYC 
ISBN: 978-0-9845727-3-1
Marzo 2016


PALABRAS DE LA TRADUCTORA

Quedé prendada de El mundo oculto desde la primera vez que entré en contacto con la obra. Su temática universal y actual, narrada de manera prístina, me convirtió en parte de la trama en cada escena, en cada mirada, en cada paisaje y en cada emoción descrita. Una a una, las imágenes se van sintiendo en la piel a medida que se vive la historia. La prosa íntima de Shamim Sarif tiene la contundencia de la verdad, la sutileza de una mirada furtiva y la belleza que nace de la elegancia sin pretensiones.

El mundo oculto es una novela importante que nos muestra la realidad de las minorías en la Sudáfrica de los años 50, contada desde el punto de vista femenino. Los temas que toca esta fascinante obra están vigentes alrededor del globo. La discriminación aceptada por pueblos y comunidades, organizada en un marco legal que la justifica confiriéndole validez, merma los derechos del ser humano, mellando su espíritu. En una sociedad en la que por ley el individuo carece de las libertades naturales, tarde o temprano se gestarán personas bravías que rompan con los cánones impuestos, buscando aquel mundo que saben posible, pero que aún la mayoría no ha descubierto: el mundo oculto.

El público hispanohablante del mundo entero merece tener la oportunidad de leer una novela tan destacada como esta. He aquí mi contribución.

Patricia Schaefer Röder